Este apartamento tipo loft, ubicado en el corazón del barrio italiano de Boston, fue rediseñado y adaptado por sus propietarios a las necesidades y estilo de vida de su familia. Los invito a conocerlo.

Conocido como North End, el barrio de raíces y tradiciones italianas es el más antiguo de la ciudad de Boston. Un rasgo muy peculiar y distintivo son sus veredas angostas y edificios de apartamentos que no superan los cinco pisos. En uno de ellos y con orientación hacia el noroeste se encuentra este espacioso loft de 124 mts2. Respetando los detalles industriales como las vigas y el ladrillo a la vista, sus propietarios Alexandra y John, con ayuda de una empresa constructora, rediseñaron la distribución original de ciertos ambientes para facilitar las costumbres y actividades cotidianas de la familia. 

Antes de comprarlo, el apartamento contaba con una sola luz para tantos mts2, paredes de color naranja brillante y muchos armarios para nuestras necesidades, por lo que hemos tenido que rediseñar la distribución y cablear a nuevo todo el espacio, afirman los dueños.
Amantes de la lectura, los propietarios comenzaron por reemplazar un armario que se encontraba próximo a la puerta principal de ingreso. El resultado es la extensa biblioteca de estantes asimétricos que cubre toda la pared y refugia sus libros y objetos de colección de viajes. La superficie inferior fue aprovechada de manera inteligente para guardar los zapatos que usan más a menudo. Las puertas de metal adyacentes a la biblioteca fueron diseñadas a medida sobre rieles deslizantes, con el fin de ocultar el área de lavandería y, a la vez, resaltar las terminaciones industriales que caracterizan la construcción original del apartamento. 


Para revestir los estantes de la biblioteca, la pared del perchero y la banqueta fija con tapa rebatible se utilizó madera de caoba africana.


Muchas veces el valor en la decoración está en los detalles. 

Por eso, a la hora de ambientar el living los dueños prestaron atención no sólo a la decoración general, sino especialmente a aquellos accesorios que lo iban a acompañar. La decoración sigue un estilo minimalista, se optó por pocos objetos pero originales y apreciados por la familia, lo que facilitó la circulación. Se eligió un sillón de tres cuerpos en cuero marrón, que protagoniza este espacio y define la distribución del resto de los muebles y detalles.


Sin dudas un techo de doble altura es una gran ventaja a la hora de elegir la iluminación de un ambiente, pues se puede hacer lucir un artefacto de buen diseño. En este caso, una lámpara arco de aluminio pulido (YLighting) aporta un detalle de brillo y enmarca el living de manera sugestiva.


Si bien el comedor y el living conforman un espacio único, la mesa grande permitió crear distintas atmósferas para separar visualmente estas dos áreas naturalmente integradas. 
La mesa de comedor grande es el centro de nuestro hogar, donde los chicos pintan en un extremo y nosotros trabajamos en el otro, afirman los dueños.


Un detalle que suma para terminar de definir el área de la cocina es la alfombra rectangular (Pappelina), hecha en plástico reciclado y de origen sueco. Por encima de las alacenas un original cartel de una estación subterránea de Boston toma gran protagonismo.

Un par de años atrás, la empresa de transportes de Massachusetts renovó la estación de subte de Copley y reemplazó todas las señales. Debo haber pasado por delante de este cartel un millón de veces cuando trabajaba en esa zona, y ahora es parte de mi casa! Tuvimos la suerte de encontrarlo a través de un distribuidor, mientras hacíamos un viaje de negocios, asegura la dueña.
Los dueños me contaron que siguieron un esquema vertical para diseñar y decorar el apartamento, pues se quiso aprovechar la altura de los techos. Fanática de los libros de cocina, la dueña quería tener a mano los de consulta más frecuente, para lo cual se pensó en amurar a la pared una repisa vertical metálica. El resultado fue estéticamente agradable y, a la vez, práctico y ordenado.


El cuarto principal fue cedido a sus dos hijas. Este espacio de descanso y diversión reúne múltiples texturas y tonos audaces en la gama del rosa. Una vez allí, las miradas se centran en un cuadro de Marimekko, una empresa textil finlandesa reconocida por sus originales estampados y colores. La parte inferior de la cama marinera está pensada como un rincón de lectura y creación para las niñas, donde los acolchados aportan un toque atrevido de color.



Para organizar los juguetes se optó por estantes flotantes colocados en forma escalonada, que dan sensación de aire a las paredes. Algunas piezas de decoración son hechas a mano y pertenecieron a antepasados familiares, así como una gran colección de cuentos clásicos para niños y una serie de cubos de estilo vintage. La dueña conservó un objeto muy valioso que se encuentra enmarcado a un costado de la cuna: un vestidito amarillo que usaron ella y luego sus dos hijas al nacer, en su viaje de vuelta a casa desde el hospital.


La línea minimalista se mantiene en el cuarto de los dueños, con un tono neutro frío para las paredes y color bien dosificado en los accesorios. Ello permite captar gran luminosidad y resaltar el cuadro de una destacada artista bostoniana, June August. Sobre el acolchado se dispusieron almohadones en composé temático (todo Erie Drivey dos banquetas simples cumplen la función de mesa de luz.


Sin dudas se presentó un gran desafío para la familia cuando decidieron… compartir un baño! Por ello se eligieron accesorios funcionales que cumplen con las necesidades de toda la familia. La mesada de mármol negro se complementa en forma moderna con un espejo enmarcado en acero inoxidable pulido (Crate & Barrel). Los dueños se animaron a revertir el concepto de que en el baño no pueden hacerse demasiados aportes creativos. Mediante un diseño atrevido en las paredes se logró añadirle gran interés a este espacio. La dueña asegura: 
La primera vez que lo comenté a mi marido que yo quería pintar el baño a rayas blancas y negras, me respondió, ‘Como una cárcel?’ Por suerte, las rayas complementan el espacio largo y estrecho y realzan el techo celeste.


Integrar el diseño industrial con el estilo de vida de una familia fue la mayor premisa que persiguieron los dueños, al momento de definir la decoración. Ello se respira en cada espacio, donde el minimalismo y la pasión por coleccionar objetos creativos ha sido equilibrado con originalidad y elegancia.

Hasta el próximo post!

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El texto de la nota corresponde a mi artículo publicado en la edición impresa de Revista Doble ALTURA deco No. 12 (Edición Primavera 2012), Segmento Lifestyle - Montevideo, Uruguay

Tengo que confesar que si bien no soy fanática de los museos, al Museo de Bellas Artes de Boston no me pude resistir. Con la excusa de ir a ver la exposición “In Your Face” de Mario Testino, el fotógrafo peruano reconocido por haber retratado a grandes personalidades como Mick Jagger, Brad Pitt, Kate Moss y Giselle Bündchen, entre otros, nos propusimos con mi novio visitar el museo un día de semana.

Empezando por la entrada, y como casi todos los museos de bellas artes del mundo, el MFA (por sus iniciales en inglés, Museum of Fine Arts) no decepciona a sus visitantes. El edificio es imponente, con cuatro columnas que se elevan por encima de la puerta principal y se iluminan desde abajo cuando anochece. Es casi imposible no quedarse boquiabierto al pasar por la puerta sobre Huntington Avenue. Si te provoca ese efecto y estás dudando si entrar o seguir de largo, sugiero regalarse unas horas de paseo por sus galerías!









El MFA ofrece a su millón de visitantes por año un verdadero viaje a través de los siglos. Las salas se interconectan entre sí, permitiendo que te pierdas en sus numerosas colecciones de arte de las Américas, Japón, Corea, Inglaterra, Egipto antiguo y más. La colección del Mundo Antiguo es impactante, con más de 83.000 tesoros que abarcan desde Egipto, pasando por Inglaterra y llegando a Afganistán. Hay objetos para todos los gustos, incluyendo esculturas, joyas, ataúdes, momias, monedas, armas, vasijas, instrumentos y mosaicos.








También pueden tomarse tours guiados gratuitos por las distintas gallerías para aprender de la mano de quienes más saben en el museo. No estás muy canchero con el inglés? No hay problema! Porque el MFA también ofrece tours narrados en varios idiomas: español, portugués, italiano, francés, alemán, japonés, chino y lenguaje de señas.

Pero no todo es arte en el MFA. Para aquellos que quieran hacer un break y disfrutar de algo rico, el museo cuenta con cuatro restaurant-cafeterías que complacen todos los paladares y bolsillos. Y para los fanáticos de los souvenirs, el museo tiene tres tiendas de regalos repletas de libros, bijou, pinturas, juguetes, accesorios de moda y decoración para la casa. Vale la pena reservarse 30 minutos para chusmearlas!

















Más información para visitar el MFA:
  • Dirección: 465 Huntington Avenue, Boston, Massachusetts 02115
  • Horarios y tickets: ver info actualizada
  • Entrada gratuita todos los miércoles (se aceptan colaboraciones!)

Cuál es la parte que más disfrutas de visitar un museo? Compartí tus experiencias!

Hasta el próximo post!





Imposible pasar por la puerta y resistirse a entrar. BoConcept es una compañía danesa de diseño urbano que comenzó en 1952 cuando dos amigos artesanos daneses, Jens Ærthøj y Tage Mølholm, decidieron abrir una fábrica de muebles en una pequeño pueblo llamado Herning. Su visión de producir no solo muebles de calidad que se vieran bien, sino muebles que valieran la pena cada centavo, transformó a esta pequeña fábrica en lo que hoy es la cadena de muebles internacional más grande de Dinamarca.

Los muebles de BoConcept se caracterizan por signos bien propios: armonía en colores y formas, simplicidad, funcionalidad y precios razonables (hasta haciendo el cambio a pesos argentinos!).




Con más de 260 franquicias en más de 60 países, BoConcept ofrece una moderna variedad de muebles y accesorios para la casa: lámparas, sofás, mesas, escritorios, alfombras, cuadros, espejos, ropa de cama y mucho más!




Me di el gusto de visitar la tienda ubicada en Mid-Cambridge, Massachusetts, y hablar con Alex y Shana, dos vendedores del lugar que me guiaron por cada uno de los ambientes creados en este espacio. Me explicaron que todos los muebles pueden ser encargados a medida y adaptarse a las necesidades de los clientes. La mayor premisa detrás de cada diseño es que el cliente se lleve un mueble que no solo sea lindo estéticamente sino, por sobre todo, cómodo.
Qué sentido tiene que un sofá sea bonito si te hace doler la espalda, o que una tela sea tan delicada que no quieras usarla?, explica Alex.



Si vivís por la zona o venís de visita a Boston, vale la pena darse una vuelta y mimarse llevándose algo lindo para la casa o para regalar. Más info en http://www.boconcept.com

Hasta el próximo post!
  

Desde sus antiguas y elegantes casas hasta los más modernos edificios, desde sus barrios tradicionales conjugados con un exquisito paisaje urbano contemporáneo, Boston se distingue por su refinada arquitectura y es elegida por los turistas por la infinidad de atracciones que ofrece. Una de ellas es el Jardín Público, un encantador espacio abierto de 10 hectáreas inmerso en el corazón de esta metrópolis. Los invito a descubrir y recorrer desde adentro este maravilloso parque y, por qué no, llevarnos una partecita con nosotros.

Exactamente en el centro del cuadrado formado por las calles Charles, Beacon, Arlington y Boylston se despliega, con una variada gama de colores, el Jardín Público de Boston, conocido localmente como Public Garden. Fue fundado en 1837 por un grupo de ciudadanos que se encargaron de cubrir con plantas ornamentales lo que era un terreno pantanoso en aquel entonces.

Reconocido como el primer jardín botánico del país, este parque se convierte en un recorrido ideal para turistas y locales que buscan conectarse con la naturaleza o, tal vez, cambiar su caminata cotidiana por el asfalto. Los canteros que escoltan los caminos dentro del jardín son replantados al inicio de cada primavera y verano, con diversas variedades de rosas, bulbos y arbustos. Siguen el ejemplo los innumerables tulipanes que abrazan las esculturas de bronce, siendo protagonistas de cientos de fotos diarias durante las dos primeras semanas de mayo. La mayor parte de estas especies que visten el jardín crecen en catorce invernaderos, dirigidos por el Departamento de Parques y Recreación de Boston, para luego ser transplantadas a su nuevo hábitat.

Otra temporada vedette es el otoño cuando el parque se viste en tonos amarillentos y naranjas y las hojas se transforman en una acolchonada alfombra para los caminos. Un consejo: ¡lleven cámara en mano y alisten el pulso!

La atracción central es el lago de forma irregular que atraviesa el jardín rodeado por Sauces Llorones y habitado por patos y una pareja de cisnes. En una de sus orillas se encuentran estacionados aquellos vehículos a pedal característicos de tantas postales de Boston: los Botes-Cisne o Swan Boats, como se los conoce aquí. Los botes a pedal ofrecen paseos de 15 minutos con capacidad para 20 pasajeros a la vez.




El espacio para los más chiquitos está llegando al cruce de las calles Charles y Beacon. Ocho patos esculpidos en bronce por Nancy Schön rinden homenaje al cuento clásico de niños “Dar paso a los patitos”. Se trata del best seller escrito por Robert McCloskey en 1941 y narra la historia de una pareja de patos que deciden criar a sus patitos en una isla del lago del Jardín Público.


Me colé en la foto con los ducks!

Este espacio verde en el corazón histórico de la ciudad sigue siendo un punto de encuentro para la gente, y por más de 350 años ha sido el centro de la vida civil en Boston. Es un sano refugio para todos aquellos que buscan la belleza y el descanso en el clásico ambiente urbano.



Más información en: Friends of the Public Garden

Hasta el próximo post!

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http://www.doblealturadeco.com/anteriores.aspx
Fotos: Mariela Canessa | Lorena Velarde | María Paula Stacchiola
Parte del texto de la nota corresponde a mi artículo publicado en la edición impresa de Revista Doble ALTURA deco No. 6 (Edición Verano 2011-2012), Segmento Green & Greens - Montevideo, Uruguay.